Premisas de libertad

Somos completamente libres en ese instante en que salimos del útero de nuestra madre. Sin ropa que nos oprima, sin nadie que nos mande callar y con toda la inconsciencia pura y fértil. Esa libertad absoluta dura tan solo unos segundos. A partir de ese momento no nos queda más que luchar contra los preceptos sociales y trabajar nuestra consciencia si es que queremos ser un poco libres. Porque ser libre es duro. Ser libre es de valientes. Y ser completamente libre es imposible en un mundo social y conectado.